El centro de la ciudad ha traído un martes cuajado de vallas y salpicado de las máquinas y herramientas que, desde ya, cambiarán la fisonomía de calles como Juan Carlos I, Antonino Vera o Dahellos con la desaparición de decenas y decenas de plazas de aparcamiento.
El llamado Plan de Acción Comercial, que se inició semanas atrás en la calle Poeta Zorrilla y que ha vivido la ?tregua? de las fiestas, se ha reiniciado con algo menos de seis meses de trabajo por delante, y ya ha causado los primeros problemas con el tráfico rodado.
Quizás la mejor decisión, siempre que sea posible, será la de utilizar el coche cuanto menos mejor y acostumbrarse a que, no sólo mientras duren los trabajos sino con carácter indefinido, en las calles que se convertirán en semi peatonales no será posible aparcar.
El equipo de gobierno de Adela Pedrosa ha decidido aprovechar gran parte de los fondos estatales del Plan Zapatero para llevar a cabo este proyecto que, desde hace tiempo, estaba previsto que pagara la Generalitat Valenciana, y que consistirá en la desaparición de las actuales aceras, la instalación de nuevo mobiliario urbano y nuevo alumbrado público, entre otras modificaciones.
Las calles afectadas serán las de Juan Carlos I, desde el Mercado Central a la Plaza Sagasta, Antonino Vera, Echegaray, Zorrilla y Dahellos.
Pero además, las obras afectarán a las calles adyacentes ya que, según se anunció, será en ellas donde se instalen contenedores soterrados para los residuos orgánicos y no orgánicos.
Además, aunque no dentro de este proyecto, sino de otro más global y que afecta sólo a unas cuantas calles de la ciudad, también sufragado por el Plan Zapatero entre los cinco elegidos en la ciudad, se ha comenzado a remodelar la calle Hilarión Eslava, supuestamente, para armonizar el entorno.
Del mismo modo, aunque en ese caso con cargo al Plan Confianza del gobierno valenciano, se ha anunciado la remodelación de los accesos al Mercado Central, como expresaron los concejales del equipo de gobierno
para embellecer toda la zona.
Los trabajos del PAC, que lleva a cabo una sociedad formada por Ecisa y Reigosa, tienen un presupuesto ligeramente superior a los dos millones de euros y un plazo de ejecución total de 8 meses, ya que se pretende que esté finalizado antes de que se inicie el mes de diciembre y, con él, el preámbulo de la Navidad.