¿ HASTA CUANDO ?
Es un asunto recurrente que aparece en cada una de las citas electorales, pero no es posible pasar de largo ante eso que algunos llaman cabina y que, otros, aseguran que sirve para que el elector escoja, de manera discreta, la papeleta con la que va a expresar su voto.
Y es imposible no hablar de ellas, de las cabinas, porque su aspecto cada vez es más descuidado con esas cortinillas que parecen recién sacadas de un contenedor, y porque, en ningún caso, preservan la intimidad de nadie que se introduzca en ellas para elegir su papeleta.
Muchos esperamos que no se tarde mucho en poder ejercer nuestro derecho al voto por otros métodos más cómodos y baratos para el erario público que los que se deben poner en marcha en cada cita electoral.
Será perfecto que, desde casa o desde cualquier otro punto, debidamente identificados y con todas las garantías necesarias, podamos pulsar una tecla y expresar nuestra opinión y voluntad.
Pero mientras llega, que no tardará mucho, habrá que pedir a quien corresponda que cambien de una vez la imagen de las dichosas cabinas; y no pido flores, que tampoco es eso, sólo..otras cortinas.