ADELA PEDROSA ESCONDE LA CABEZA Y ESPERA A QUE ESCAMPE : el PSOE reclama a la alcaldesa explicaciones sobre el caso Monzó
Los socialistas de Elda han exigido , una vez más, a Adela Pedrosa que dé explicaciones y haga pública cuál es su postura en torno a la dimisión del, hasta ahora, concejal Ricardo Monzó ya que ha sido una apuesta personal de la alcaldesa y ella misma le ha dado una parcela de poder muy importante.
El vicesecretario general local del PSOE y diputado autonómico, Eduardo Vicente, ha manifestado que al PSOE no nos vale que Pedrosa emplee la táctica del avestruz de esconder la cabeza y esperar a que escampe, aprovechando, además, la noche de los buñuelos, para dar a conocer la dimisión de Ricardo Monzó.
Vicente ha recordado que Ricardo Monzó ha sido un fichaje galáctico de la propia alcaldesa, su hombre de confianza durante todo este tiempo y el que ha tenido a su cargo más de 12 millones de euros del presupuesto municipal, así que Pedrosa debe dar explicaciones públicas ya, sobre cómo se ha llegado al momento actual; explicaciones que se le han pedido en anteriores ocasiones y que no ha dado porque ha estado y continúa escondida.
Eduardo Vicente ha señalado, asimismo, que ha llamado la atención que para dar a conocer la dimisión de Monzó no haya habido rueda de prensa imperial tan al gusto de Adela Pedrosa con todos sus ediles, y es que el equipo de gobierno hace aguas, pero además con muchas vías abiertas, con demasiados concejales que han visto muy reducida su cuota de responsabilidad sin ningún tipo de explicación o justificación, mientras que hay otros con sobrecarga de competencias.
En este sentido, cabe recordar que hay concejales como Arturo Collados o Noelia Fernández sin apenas materia para trabajar, a pesar de que Fernández tiene dedicación exclusiva, mientras que otros como Francisco Muñoz o Alberto García van a acumular, ahora, varias delegaciones.
El representante socialista, por otra parte, no entiende cómo los responsables del Partido Popular son capaces de pedir la dimisión del senador Juan Pascual Azorín, tratando de igualar su situación a la del concejal Ricardo Monzó, cuando no hay comparación posible.
No parece lógico- afirma Vicente- situar al mismo nivel que un alcalde quiera inspeccionar el contenido de camiones de basura que llegan a un vertedero ilegal desde medio país, en defensa de los ciudadanos, a una acusación de despistar presuntamente 25.000 euros de dinero público, del mismo modo que el momento procesal tampoco es ni parecido.
Vicente recordaba, en este sentido, que Azorín está imputado por la querella del propietario de un vertedero que, según el socialista, es ilegal; Monzó se enfrenta a un juicio, acusado formalmente de tres delitos, malversación, estafa y falsedad documental con petición de privación de libertad y de inhabilitación, que determinará si es o no culpable.