NINGÚN POLÍTICO PUEDE ESCONDER LA CABEZA BAJO EL ALA : CCOO insta a los políticos locales a luchar contra el fraude empresarial.
Hay demasiados empresarios, como les gusta hacerse llamar aunque sean sólo fabricantes, que actúan con verdadera desvergüenza haciendo caso omiso de la legalidad.
Ésta es la denuncia que ,una vez más, hace pública la Unión Intercomarcal Vinalopó-Vega Baja de CCOO y en concreto Juan de Dios Brotons, al recordar que sólo en esta comarca se contabiliza casi el 55 % de todo el desempleo de la provincia de Alicante.
El hecho de que, tan sólo, desde enero a septiembre, la comarca haya experimentado un crecimiento de casi 4.500 nuevos parados es altamente significativo y justifica, para el sindicato, la puesta en marcha de acciones que frenen una serie de prácticas que agravan la situación de crisis actual.
Brotons explicaba que, aunque parezca lo contrario, el crecimiento del desempleo obedece más los despidos individuales o de pequeños grupos en las empresas, que a masivos expedientes de regulación de empleo.
En lo que a nuestra zona de influencia respecta, el líder sindical ha denunciado que en un plazo tan corto como 3 ó 4 semanas van a ser unas 150 personas las que van a perder no sólo su empleo, sino incluso su derecho al despido y al desempleo, después de continuas modificaciones de su contrato, en situaciones de fraude que la inspección de trabajo persigue, pero que es necesario denunciar y atajar con una mayor implicación.
Brotons se atreve, incluso, a sugerir que si alguno de estos empresarios llegara a estar una temporada a la sombra, los demás plegarían velas y cumplirían la ley.
Por eso, desde CCOO se entiende que los políticos locales no deben limitarse a pedir ayudas para el empresariado, aludiendo a la actuación de Adela Pedrosa, alcaldesa y diputada, sino velar porque los empresarios cumplan la legalidad vigente, además de trasladar a sus partidos a nivel nacional la problemática existente; no es posible-dice Brotons- que una empresa se pueda constituir con un capital de 3.005 euros, porque es fácil suponer que su vida va a ser muy corta, permitiendo así un mecanismo que siempre perjudica a los trabajadores.
Es dramático que, aquí, vaya a haber muchos trabajadores que por estas prácticas y después de haber trabajado toda una vida, se jubilen con una pensión de 420 euros- asegura Brotons- no hay derecho.