RECORDMAN MUÑOZ
Lo de este concejal es de record guinnes; en tan sólo dos años es difícil presentar un expediente más completito de "errores no forzados", utilizando un símil tenístico, o lo que es lo mismo, de meteduras de pata que ha cometido él solito, sin ayuda externa, ni siquiera, de la oposición, y es que es lo que tienen determinados papeles, que son auténticos papelones.
Como concejal de la Ciudad del Zapato ha tenido muy pocas oportunidades de equivocarse porque, como dijo aquél, ni está, ni se le espera, pero son "ejemplares" sus actuaciones tanto en sus otras delegaciones, como en esa parcela que asume con suma vehemencia, como portavoz del gobierno popular, en la que sobrepasa los escritos que le preparan añadiendo verdaderas "joyas verbales" de cosecha propia.
Como concejal de seguridad ciudadana, aparte de otros, todo el mundo puede recordar como uno de sus momentos de gloria "el caso de los papeles ocultos en el doble techo" que trató de vender como si los anteriores gobiernos municipales hubieran escondido allí el "arca perdida" y que ha quedado absolutamente en nada, no sabemos si porque no había más que eso: nada, o porque lo que pudiera haber, al final, no haya convenido a su partido que se aireara.
Pero qué decir del último episodio, el del catering de 17.000 euros, un charco en el que se ha metido, o le han metido, no se sabe si como concejal de fiestas o como portavoz, o como ambas cosas a la vez, y del que se presume que va a salir tan, tan mojado que le convendría marcharse a casa, aunque sea para cambiarse de ropa.
Ahora, el destino de los 17.000 euros, con serlo, ya no es lo más importante, y no lo es por la torpeza del concejal Muñoz que suele tener la lengua ágil para arremeter e insultar a la oposición, pero es bastante más lento para explicar lo que hace el gobierno al que pertenece, con el agravante de que hay detalles que no recuerda con nitidez hasta que la evidencia es escandalosa, o hasta que encuentra un camino por el que correr hacia delante.
Gastar 17.000 euros de dinero público en lo que dicen que son comidas para determinados colectivos, en los tiempos que corren, es opinable, pero tratar de ocultar una verdad que, más tarde o más temprano, se va a conocer es muestra de tanta desfachatez como torpeza, y eso son "lujos" que no se pueden permitir a un cargo público que, además, cobra, y no poco, de todos los ciudadanos a los que infravalora con su actuación.
Después de esto, va a tener que ser muy difícil para el portavoz acusar a alguien de algo, a su partido apropiarse en exclusiva de la bandera de la verdad cuando repiten y repiten que "el PP no miente" y más que complicado para la alcaldesa mantener a un portavoz con ese lastre, a pesar de la capacidad que demuestran muchos políticos para olvidar y pasar páginas incómodas.
No deja de ser curioso que, en poco más de dos años, el concejal Muñoz se haya colocado como el gran representante de esos políticos contra los que él mismo arremetió en el transcurso de la presentación de aquella candidatura que lideraba, según él, para llevar frescura y honradez al Ayuntamiento frente a los dos grandes partidos que, también según él, no buscaban más que satisfacer intereses propios y hasta inconfesables una vez alcanzado el poder.
¿Se acuerda, Sr.Muñoz?
La Ola