A PUERTA CERRADA. Adela Pedrosa, en una decisión sin precedentes, ha ordenado el desalojo del salón de Plenos en la primera sesión del año.
Adela Pedrosa ha ordenado el desalojo de todo el público que había en el salón de Plenos del Ayuntamiento eldense, minutos después de haber comenzado la primera sesión del año, por considerar que la actitud de buena parte de los asistentes interrumpía el normal desarrollo del citado Pleno.
Una notable representación de los funcionarios municipales, que han manifestado su oposición a la política de despidos y recortes que está imponiendo el gobierno popular, han sido, después, obligados a abandonar también el propio edificio municipal, por entender que estaban "vulnerando el orden público".
De manera previa, ante el asombro y las risas de los asistentes, la alcaldesa ha ordenado a su personal de confianza que repartieran caramelos a quienes, hasta ese momento, se habían hecho notar "tosiendo" insistentemente.
Y es que en el salón de Plenos, que estaba abarrotado, había una notable presencia de funcionarios y agentes municipales que con carteles exigiendo "Negociación ya" y en los que se aludía al PP como "Partido de la Imposición" querían hacer pública su protesta ante la desaparición de 69 puestos de trabajo que se van a amortizar, y por tanto no se podrán ocupar, y por el despido de 17 trabajadores interinos, acompañado de grandes recortes sociales para todo el colectivo.
A ello se une la imposición de un nuevo cuadrante para la policía municipal que supone, entre otras cosas y en el día a día, según han reiterado los representantes sindicales, un descenso en el número de efectivos al servicio del ciudadano.
Una vez comenzada la sesión plenaria y aunque un buen número de los presentes se han hecho notar sólo mediante "aplausos" y continuas toses, la alcaldesa ha amenazado con desalojar la sala, hecho que ha culminado instantes después de haber repartido caramelos "para suavizar las gargantas".
Como quiera que los funcionarios han permanecido en el zaguán de acceso al salón ,tras un receso que ha efectuado Pedrosa, ha ordenado que se les hiciera abandonar el propio edificio municipal.
A partir de ahí, el Pleno ha continuado, algo desangelado, como algún encuentro deportivo, "a puerta cerrada", con la única presencia de ediles y medios de comunicación.
En suma, como han puesto de manifiesto después los grupos de la oposición, la alcaldesa ha vuelto a protagonizar medidas que, hasta ahora, no se habían vivido en la historia democrática del Ayuntamiento eldense, aún cuando han existido momentos de mayor tensión y menos respeto para algunos miembros de la Corporación.
En este sentido, el edil de Izquierda Unida ha señalado que la insólita decisión de la alcaldesa "ha marcado un antes y un después en este Ayuntamiento, de manera que a partir de ahora cada vez que haya cualquier incidencia en el comportamiento del público, yo exigiré que al alcaldesa actúe en consecuencia".
Y es que no es difícil recordar cómo, desde que Pedrosa accedió a la Alcaldía, han sido muchas las ocasiones en que el público afín al PP ha abucheado e incluso insultado a concejales de la oposición sin que se haya tomado medida alguna parecida a la adoptada en esta primera sesión del año.