El equipo de gobierno ha anunciado que ni eliminará ni reducirá impuestos a los vecinos y comerciantes afectados por las obras que se están llevando a cabo en la ciudad, y haciendo uso de su mayoría absoluta, previsiblemente, rechazará la propuesta del PSOE.
La concejala de Comercio, Pilar Fernández ha dicho no a la propuesta socialista de ayudar a quienes soportan en su actividad diaria las molestias que está provocando el cierre de numerosas calles de la población, argumentando que no lo consideran necesario y que los comerciantes están perfectamente informados y atendidos.
Hace sólo unas horas, el PSOE, a través de su secretario general, Rubén Alfaro, anunciaba que propondrían la exención, o rebaja en su caso, de impuestos y tasas a vecinos y comerciantes que ven perjudicada su actividad diaria ante el masivo cierre de calles que sufre, sobre todo, el centro de la población.
Los anteriores gobiernos socialistas implantaron medidas similares con ocasión de las obras de la Gran Avenida y de los trabajos para la recogida de aguas pluviales, para contrarrestar los perjuicios que estuvo sufriendo el comercio.
Ahora, sin embargo el gobierno de Adela Pedrosa no rebajará ni eliminará tasa alguna porque, según han manifestado, la magnitud de las obras no es comparable y ,en esta ocasión, las molestias durarán sólo unos meses.
Sin embargo, de todos es conocido que están cortadas al tráfico las calles Juan Carlos I, Antonino Vera, Poeta Zorrilla, Menéndez Pelayo y zonas adyacentes, y con importantes problemas, sobre todo de accesos y de falta de aparcamiento las calles Hilarión Eslava y D. Quijote.
Recordemos que los socialistas han solicitado para los comerciantes la exención de las tasas de basuras, la de reserva de espacio para carga y descarga así como la instalación de mesas y sillas en el caso de las terrazas, y en este caso también para vecinos, la exención de la tasa por vados.
Asimismo, se pide que el Ayuntamiento bonifique el impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras, y la tasa sobre licencia urbanística en un 95%, que es el máximo que permite la ley, y que
realice campañas de promoción, junto a las asociaciones de comerciantes de las zonas afectadas para mejorar su publicidad, su accesibilidad provisional y su señalización mientras duren las obras.