LA IMAGEN : JARDIN MULTIUSOS
Ahí lo tienen por si lo quieren visitar, estudiar, fotografiar e, incluso, analizar como un ejemplo más de floración autóctona y libre, espontánea e imprevisible.
Está en la calle Navarra, muy próximo al jardín de la Concordia, con quien, de momento, no compite, aunque todo se andará.
Este jardincillo-selva es más de lo que aparenta.
Puede ser y es refugio de gatos y de algún otro animalillo, vertedero de inertes y de otros residuos que no lo son tanto y hasta aparcamiento improvisado para quienes visitan el cercano mercadillo de martes y sábado, o para aquellos a quienes no les apetece buscar espacios más convencionales.
Lo cierto es que no es la primera vez que este espacio, que un día fue una más de las viviendas de la citada calle, es protagonista de estas líneas; en aquella ocasión, lo fue porque parecía urgente la
retirada de unos cables eléctricos abandonados a su suerte, y peligrosos para los viandantes.
Aquello se arregló entonces, pero el adecentamiento de solares abiertos a la falta de civismo de algunos y a la acción imparable de la naturaleza, no dura demasiado y sí exige atenciones continuas, o un vallado "como Dios manda", que diría Rajoy.
No es el único caso, hay otros incluso más céntricos, pero es el que ha tocado hoy, siendo consciente de que su estado puede llegar a ser mucho peor.
¿Esperaremos?