LA IMAGEN : UN RINCÓN A LA DERECHA
En casa del herrero....les suena el refrán ¿verdad?.
Pues algo parecido ocurre en el salón de plenos de un Ayuntamiento regido, actualmente, por una alcaldesa a la que han llegado a llamar "la florista" por la profusión de plantas y florecillas que ordena colocar en jardines y maceteros de la ciudad, con una rapidez que ni Sebastián Vettel a los mandos de su fórmula 1.
Esto, que debió ser un poto frondoso hace meses, sigue allí, a la derecha del sillón de la alcaldesa, como un testigo mudo de la desidia, que se puede advertir en casi toda la supuesta "sala noble" de la casa de todos, o de casi todos.
Porque, si el tronco y la hoja agonizante son llamativos, los paneles del techo son un auténtico "fresco" de dejadez y suciedad por donde sale agua en cuanto caen cuatro gotas ,y cada dos por tres insectos del tamaño de los de los cuatro "parques jurásicos" que se han rodado.
Por no hablar de la mesa en torno a la que se sientan los concejales, o algunos de los asientos que hay en la zona del público, dignos de cualquier secuela de aquella cinematográfica casa que era una ruina, o una puerta, situada justo al salir del salón, desconchada como si la hubiera visitado un hombre lobo en luna llena.
Sabemos todos que no es el mejor momento para sacar dinero de donde no hay y poner remedio a todo esto, aunque haya obras paradas sin que se sepa si van a continuar, ni cuándo ni cómo, como la famosa reforma de la planta baja del Ayuntamiento de la que no se sabe más de lo que indica una valla amarilla ante una puerta cerrada, tras un derrumbe, sobre el que se deben estar elaborando informes, o no.
Pero, volviendo al salón de plenos del Ayuntamiento eldense, vayan y comprueben que entrar en él es como retroceder 50 años, y no solo por algunas cosas que se oyen y se ven.