LOS NIÑOS HAN VUELTO A SER GRANDES
Un juego de niños y razas en la sabana africana ha sido el divertido boato que la comparsa de Musulmanes ha elegido para abrir un Desfile Infantil que ha vuelto, un año más, a encandilar a un público que ha llenado todo el recorrido festero.
El comentario general ha coincidido en apreciar un ligero descenso de escuadras y participantes en el desfile de este viernes, sobre todo en el bando moro, que ha desfilado en primer lugar, aunque, en ningún caso, ha restado gracia y brillantez a muchos jóvenes festeros que no tenían nada que envidiar a los mayores en atuendo, maquillajes y alegría festera.
Los pequeños de cada comparsa han contado con cada uno de los grupos musicales que, poco a poco, se han constituido en todos los colectivos, en este sentido, cabe destacar el debut de La Bigornia , que es la denominación elegida para el grupo musical de la comparsa de Estudiantes, como una especie de tuna cuyos componentes lucen una beca amarilla como distintivo.
La nota menos colorista iba al final y sorprendía desagradablemente a los espectadores que , antes de haber podido saludar a la última carroza de la comparsa de Piratas, han visto como otra comparsa desmontaba el vallado del desfile con excesiva prisa.
Seguramente, hay otras formas menos molestas para el público de llevar a cabo este trabajo, necesario, sin duda, pero sin tantos agobios