OPINIÓN: PARO Y POLÍTICOS
El paro continúa a la cabeza como el principal problema de los españoles. En Elda la situación aún es más desesperada. Un total de 41 empresas presentaron el año pasado expedientes de regulación de empleo. La ciudad tiene una cifra de 8.500 parados, cerca de 200 más que al finalizar 2009. Así, el último anuario de La Caixa nos advierte que volvemos a perder población, que nuestro comercio se va a pique, que hay menos sucursales bancarias, que la gente se está quitando hasta el teléfonos fijo y el ADSL y que cada vez hay menos empresas, da igual si de peras o de coches solares. Bonita radiografía. A más de uno le entraran ganas de pegarse un tiro.
Para colmo, al Gobierno de España no se le ocurre otra cosa que suprimir los 426 euros para parados de larga duración y nuestro gobierno local no obliga a las empresas a las que adjudica el Plan E o el Plan Confianza a contratar personas empadronadas en Elda. La introducción de una simple cláusula que recogiera dicha condición en los pliegos de adjudicación de las obras hubiera salvado del paro a decenas de vecinos de Elda. Menudo matrimonio forman PSOE y PP.
Sabemos por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que el desempleo es la principal preocupación de los españoles, seguido de los problemas de índole económica. Pero atención al dato, el concepto que los ciudadanos tienen de la clase política va en caída libre. Los políticos ya no solucionan problemas, sino que son el centro del problema. No es para menos. El Letrado Mayor de las Cortes Generales, a una propuesta de UPyD para suprimir los privilegios en las pensiones de senadores y diputados, nos dice que no, que ellos no son iguales al resto de los ciudadanos. Jubilación por decreto a los 67, pero sus señorías (las de nuestro pueblo también), dos legislaturas calentando un escaño y ya tienen garantizada la pensión máxima. Y luego alguna chapucilla en Endesa, Gas Natural o Telefónica y a vivir.
Poco se oye hablar de cambiar nuestro obsoleto modelo productivo o invertir en educación para mejorar la cualificación profesional. Tampoco se escuchan cantos de innovación, desarrollo, nuevas tecnologías, fomento de políticas industriales o una política energética y medioambiental que apueste por el desarrollo sostenible.
Si dijera que UPyD es la salvación, ciertamente sería un temerario y un embustero, pero desde luego, en Elda sí que daríamos algunos retoques a ciertas cuestiones municipales que son más que sangrantes; y en el ámbito nacional, meteríamos la tijera en las desigualdades y privilegios que tienen algunos. Tenemos la libertad de seguir votando en las urnas a los dos de siempre, pero visto lo visto, poco cuesta dar una oportunidad a una nueva formación que se moja por los ciudadanos, por encima de colores y banderas. Nada perdemos probando.
César González,
Responsable de Organización UPyD Alto y Medio Vinalopó.