PARA SEPTIEMBRE
Septiembre está a la vuelta de la esquina y tras ese añadido semivacacional que marcan las Fiestas Mayores y de Fallas, habrá que retomar muchas cosas que se han ido diluyendo con la llegada de las vacaciones, pero que han quedado ahí, pendientes, como asignaturas mal estudiadas, para la repesca.
Se supone que habrá fastos varios como la inauguración del nuevo conservatorio con ilustre soprano incluida, y, seguro, que habrá nuevas primeras piedras. Ojalá que una de ellas sea para el nuevo centro de Alzheimer, aunque el futuro inmediato de afectados y familiares continúe sujeto a las veleidades de gobernantes locales y autonómicos.
Quizás, será en septiembre, o un poco más allá, cuando se inauguren, por ejemplo, esas fuentes en las que se ha empleado el dinero del gobierno Zapatero para el disfrute, única y exclusivamente, de los conductores que las rodearán noche y día.
Y, tal vez, será en septiembre cuando todos podamos comprobar que en las aceras del centro, demasiado gris por cierto, podrían construirse
hasta pistas de ese tan demandado paddle, aunque más de un vecino esté ya estudiando el modo de subirse el coche a casa.
Algunos se preguntan si, también, será en septiembre ( de algún año de estos) cuando los vecinos de las 300 podrán volver a instalarse en sus viviendas definitivamente ,o si se resolverán con éxito grandes misterios como los de la trituradora de libros, los cuadros volatilizados, los banquetes de las fiestas o el esperado retorno de los serenos.
Los más optimistas esperan que algunos hayan aprovechado el verano y que la vuelta, septiembre, nos sorprenda, de una vez, con un gobierno y una oposición dispuestos a cumplir, cada día, con sus papeles.
Es decir, con un gobierno local que piense en el ciudadano y no actúe como la oposición que, cuando le tocó, no supo ser, y con una oposición que fiscalice y denuncie sin tibiezas, si los hay, bastantes procedimientos impropios de un talante democrático de los que ha hecho gala el equipo popular.
Septiembre se va a quedar corto para lo mucho que hay pendiente, pero no estaría mal y deberíamos conformarnos con que alguna de las asignaturas quedara resuelta
con un cinco pelao.