PASCUALI, UNA VECINA EN HUELGA DE HAMBRE: no me niego a pagar, dadme una solución
Pascuali Pinteño ha comenzado, como estaba anunciado, una huelga de hambre con carácter indefinido, a las puertas del Instituto Nacional de la Seguridad Social, en la calle González Bueno, próximo al colegio Padre Manjón.
Arropada por familiares y amigos y, acompañada durante unos minutos por su marido, ha iniciado su protesta, después de haberse entrevistado con los responsables del INSS en Elda, y de no haber obtenido más respuesta que el compromiso de seguir haciendo gestiones, aunque con escasas esperanzas de solución.
Como se ha explicado, Pascuali es la esposa de Carlos Gisbert , un vecino de Elda a quien, a sus 60 años, y como consecuencia de un infarto cerebral que sufrió hace dos años, le ha sido reconocida una situación de invalidez total, dada su absoluta incapacidad.
Sin embargo, debido a las deudas con la Seguridad Social que generó una empresa dedicada a la construcción que Carlos Gisbert tuvo años atrás, la paga por invalidez que le corresponde está retenida, desde el mes de abril del año pasado, y así continuará mientras no hagan frente a un pago inaplazable de 22.000 euros.
La familia pide únicamente que, como ya estaba ocurriendo antes de producirse la situación actual de invalidez, el enfermo pueda percibir parte de su pensión y con el resto, en la proporción que estimaran oportuno, cubrir la deuda que mantiene con la S.S.
Sin embargo, de momento al menos, no es posible y la familia no puede hacerse cargo del pago de esos más de veinte mil euros.
El matrimonio de Carlos y Pascuali, con una hija menor de edad a su cargo, sobrevive apenas con el subsidio familiar de 400 euros, (debiendo pagar asimismo, entre otras cosas, toda la medicación del enfermo) y con la escasa ayuda que sus familiares les pueden aportar.
Así las cosas, ante una situación desesperada, la esposa de Carlos ha tomado la decisión de iniciar, este lunes, una huelga de hambre que pretende encontrar una salida, y el apoyo de cuantas personas puedan ponerse en el lugar de esta familia.
De momento, la Federación de Asociaciones de Vecinos, ha manifestado su apoyo a la familia, al tiempo que consideran que no es admisible que no se busque la fórmula para que Carlos pueda recibir su pensión, y una vez recibida se arbitre con ella las medidas que se consideren oportunas.
Ante todo ello- afirma la FAVE- queremos hacer patente nuestra más absoluta repulsa ante aquellas cuestiones y su interpretación restrictiva que no son capaces de entrar en el fondo de los asuntos para resolver los problemas de las personas como Carlos.
La FAVE exige a las administraciones que pongan a las personas por delante de las normas más aún si éstas están encaminadas a que personas como Carlos no puedan vivir con la dignidad que se merecen.