PERFECCIÓN
O PACIENCIA
Menos mal que la alcaldesa les exige a sus concejales la misma perfección que ella misma emplea en su tarea
que si no
Así al menos se despachó, un día en una radio, el portavoz oficial del equipo de gobierno, el concejal Francisco Muñoz hablando creo recordar- de las excelencias de las nuevas calles del centro de la ciudad y negando, por activa y pasiva que se dice, que los bomberos hubieran detectado problemas para el movimiento de sus vehículos más pesados por allí.
En aquel momento, con la ligereza que le caracteriza, el edil Muñoz calificó la labor de los populares en Elda de
perfecta.
Y digo yo que la perfección para estos señores (y señoras) debe ser llevar con demasiadas prisas a unas instalaciones nuevas pero incompletas a un montón de alumnos y profesores y aguantar a que , habiendo agotado toneladas de paciencia con vacaciones navideñas por medio, no sólo se hayan negado a dar más clases con guantes y bufandas, sino que hayan llegado a añorar el viejo y denostado edificio que, un día, albergó el colegio Virgen de la Salud.
Esta perfección mal entendida también debe incluir ( y ésta sí es una competencia municipal) la oscuridad que reina en el exterior del edificio cuando los chicos, de todas las edades, acaban las clases, a pesar de las muchas farolas, inútiles hasta el momento, que hay instaladas.
Una perfección que hemos tenido la oportunidad de comprobar, otras veces, en una Escuela Oficial de Idiomas, inaugurada también en su momento con muchas prisas y más carencias, o en los apagones continuos que sufren diversos barrios y zonas de la población, como el PERI del Vinalopó, sin ir más lejos, entre otros.
Y todo esto por no hablar de la perfección con que los populares han llevado las relaciones con la oposición desde el principio, o con entidades como la Asociación de Alzheimer o la FAVE, sin querer alargar demasiado esta lista de beneficiarios.
Así yo, que estoy de acuerdo con mi vecina que dice que la perfección, simplemente, no existe, no tengo más remedio que sonreir cuando escucho al concejal Muñoz hablar de lo perfectos que los quiere la alcaldesa, y llenarme de algo que esta señora, no obstante, pide mucho a sus conciudadanos
. PACIENCIA.
La Ola