SI SOIS BUENOS
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Resulta curioso, siempre, que un edil afirme que detrás de una decisión rubricada por él o ella no haya un trasfondo político.
Al fin y al cabo, una aseveración de tal calibre supone tanto como negarse a sí mismo ¿qué carácter tienen, si no es político, las decisiones de un concejal?
Cuando esas afirmaciones las hace Pilar Fernández la cuestión no ofrece dudas y si, como es el caso, se trata de medir fuerzas con el que considera enemigo, tratar de obviar el carácter político es, simplemente, de sonrojo.
Pues, claro que es una decisión política eliminar la subvención a la FAVE; una decisión que el gobierno de Adela Pedrosa no ha llevado a cabo antes porque había un convenio vigente que debían respetar, pero que han puesto en práctica en cuanto la legalidad lo ha permitido.
Pero no se vayan a creer las razones expuestas para adoptar estas medidas, no; la subvención no se elimina porque el dinero haya estado mejor o peor empleado, ni porque su uso le guste más o menos a la concejala, o porque haga falta para invertir en otras cuestiones como plantas y flores, caterings o columpios, que no creo.
Ni siquiera se retira la subvención a la FAVE porque suponga un trato discriminatorio con otros colectivos que, por cierto, están bastante desaparecidos tras un fugaz nacimiento, y eso, a pesar de que a la concejal del área le va eso de dividir y de crear muchos grupos pequeños, en vez de fomentar agrupaciones amplias y fuertes.
No, la subvención de la FAVE se retira para que todo el mundo sepa quien manda aquí, y, sobre todo, que a quien manda no le gustan las voces, ni siquiera los pensamientos, discordantes.
La FAVE no tendrá subvención para ponerles más difícil el redactar y presentar alegaciones con las que no estén de acuerdo, o para que tengan más complicado enviar una convocatoria a los medios de comunicación para intentar trasladar su opinión al ciudadano, o para evitar que representen a esta ciudad en foros perfectamente aceptados y alentados por políticos serios y coherentes de todos los colores, que los hay en otros puntos de la geografía.
La FAVE no tendrá subvención para que sus miembros, representantes ciudadanos al fin y al cabo, recuerden que en esta ciudad no puede haber más que un color, que poco a poco se va volviendo de un gris insoportable; para que perciban que cada una de sus actuaciones, por muy particulares que sean, estará siendo observada bajo el prisma de una militancia o un pensamiento como si fuera un delito pensar diferente; para que estén, o sigan, tan callados como, casi, todos.
Tan quietos como estaría un funcionario arrinconado en el que hubieran dejado de confiar, o un trabajador al que no se le permitiera hacer horas extra aunque su compañero estuviera haciendo más de las posibles, o un informador al que le obligaran a firmar trabajos que no hubiera redactado.
Ya saben, hay que ser buenos y dormir mucho, así, a lo mejor, los Reyes, los Magos, claro, os traen algo para que os entretengais
y no deis mucho la lata.
La Ola