SÓLO QUEDAN DOS PELDAÑOS
La fotografía de Txusma Martin lo dice casi todo, y es que el balonmano femenino eldense puede celebrar los primeros 25 años de vida del club, consiguiendo un título europeo por el que deberán luchar, en poco menos de dos semanas, en el Florentino Ibáñez, en un primer capítulo y culminar,después, en tierras danesas frente al Randers HK.
El Elda Prestigio ha logrado llegar a la que va a ser su primera final europea después de eliminar a las alemanas del Bayer Leverkusen cuando está a punto de finalizar una de las temporadas más difíciles, en el plano extradeportivo, para el club que, en estos momentos, preside Francis Valero, y que sin duda va a cerrar un ciclo en la andadura del colectivo eldense.
El balonmano femenino local, con una base creciente que está consiguiendo, también, notables metas, se ha visto en los últimos meses, como tantos otros, afectado por las consecuencias de la tan traida y llevada crisis económica , con grandes dificultades para encontrar patrocinadores privados y con unas instituciones locales y provinciales, sobre todo, que tampoco han respondido en la medida que el trabajo y resultado deportivos han merecido.
El propio presidente del club, Francis Valero, instantes después de haber logrado el objetivo de llegar a toda una final de competición europea, en los micrófonos de la emisora pública, volvía a llamar, simbólicamente, a las puertas de organismos como el Ayuntamiento o la Diputación, que han estado demasiado cerradas en los últimos meses, esperando aún y confiando en que valoren el trabajo y el esfuerzo de un colectivo - decía- que ha llevado y lleva el nombre de una ciudad por toda Europa.
Sería bueno,efectivamente, que esas puertas se abrieran antes de que, ojalá, lo tengan que hacer para felices fotos, abrazos y fiestas, si bien -visto lo visto- los escépticos son mayoría.
De cualquier modo, aunque ya se ha alcanzado una meta como era la de llegar a la primera final europea del club, sólo quedan dos peldaños para redondear la todavía joven historia de un club por el que han trabajado muchas personas que, ahora, aún dentro o ya fuera de él, van a ver compensados todos sus esfuerzos.
Después, todo apunta a que el ciclo se cerrará y comenzará otro; la necesidad y las circunstancias obligan a ello, pero el desafío no es menos apasionante y volverán a ser, seguro, algunos y algunas los que lo acepten sin condiciones.
Alguien ha dicho, no hace mucho, que uno de los objetivos inmediatos del "nuevo" club será "cambiar la obligación por la ilusión" al hablar de los futuros resultados.
Ahora mismo, el Elda Prestigio no debe sentir la obligación de conseguir su primer título europeo, sin embargo - dicen- la ilusión que, sobre todo, algunos han acumulado durante 25 años y otros más recientemente, les dará alas para lograrlo.